lunes, agosto 14, 2006

Permuto Bebés. Qué haría el Rey Salomón

¿Qué es lo que hace a una mujer una madre? ¿Llevar a un bebé nueve meses o compartir un vínculo activo por casi un año? La respuesta lógica sería ambas, pero hoy el tema está en el tapete de la opinión pública a raíz del lamentable intercambio de guaguas en el hospital de Talca. Once meses bastan para que un niño reconozca una mujer como madre y se forme quizás uno de los vínculos más hermosos y duraderos de la vida y es hoy que la disolución o continuación de éste está en manos de la fría justicia.

Un error imperdonable dirán la mayoría incluyéndome a mí. Por el sólo hecho de ser hijos ya sabemos lo que vale la relación con nuestra madre, primer amor de nuestras vidas y pilar de lo que somos hoy en día construido desde los primeros momentos de nuestras vidas. Cómo explicarle a un niño de tan temprana edad que la mujer que lo crió durante los primeros once meses de su vida no es en realidad más que una extraña que por coincidencias del destino se encargó de su cuidado y protección durante aquel periodo de tiempo.

Los primeros once meses son vitales en como un bebé aprende a relacionarse con su entorno más cercano, es posible borrar todos esos recuerdos y construir unos nuevos. Al parecer eso es lo que esperan las autoridades involucradas en un caso que si bien no tiene precedentes en el país, al menos en su gravedad, no tiene una solución correcta. ¿Hacer un intercambio o dejar las cosas como están? Duro no sólo para los padres, sino que traumático tanto para ellos como los bebés involucrados quienes quedarán marcados de por vida por culpa de un tonto error que nunca debió ocurrir, y que sólo se explica por la inoperancia del personal de un hospital con precedentes de variadas negligencias en cuanto a recién nacidos, no olvidemos el caso de los sueros envenenados del que nunca supimos el resultado final.

Ninguna ayuda sicológica en el mundo será capaz de parchar una herida tan profunda y me pregunto ¿Qué haría el Rey Salomón en este caso?